Vamos a Jugar.

Juguemos.
Juguemos a querernos con toda el alma, porque de eso se trata el amor, ¿no? De apostar los unos con los otros.

Fingimos querernos, hasta el punto de creernos que es verdad.
Nos dirigimos con seudónimos como “mi amor, mi vida, mi cielo…”, mientras nos mentimos, una vez más, diciendo que nos amamos.

Pero quién sabe, quizá en una de tantas mentiras, nos sale una verdad; no nos percataremos que el tiempo se detiene, simplemente nos daremos la oportunidad de disfrutar el atardecer, comenzaremos a tener una buena conversación, siendo sólo nosotros, sin máscaras.
Y es ahí, donde nos daremos cuenta de que una parte de nosotros decía la verdad sobre el amarnos con la realidad.

-Saraí.

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