Un Instante.

Te abracé, te besé, junté tu cuerpo con el mío, me acosté sobre tu pecho para escuchar tus alterados latidos. Te hice el Amor a mi manera, te hice todo lo que me dio la gana. Recuerdo que destruimos hasta las sábanas de la cama jugando a aquella guerra de almohadas. Recuerdo cada libro que te leí, cada verso que te escribí, cada una de las palabras que me susurrabas al oído.

Fue algo fugaz, pero lo creí real.

Y entonces te miré, te toqué, de nuevo te besé, sonó la maldita alarma y… desperté.

 

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