Algo de mí.

Justo hoy decidí volver un poco la vista hacía atrás, leí el libro que escribía hasta hace un año, está incompleto como muchas otras cosas más.

Mi perspectiva cambió por completo, quizá mi entornó ayudó con eso, las personas que conocí en el camino… todo.
Ya no pienso igual, no veo las cosas de la misma manera, me siento un poco mal con eso, siento que mi antigua yo no estaría tan orgullosa de mí, a decir verdad siento que dejé atrás lo que esperaba ser, dejé de preocuparme por lo que podrían pensar o decir de mí; simplemente dejé de fingir, decidí ser yo, sin mentiras, sin mascaras ni nada.

Hasta hace un par de días me di cuenta de que algo tan sencillo como lo es el amor me cambió por completo, me hizo darme cuenta de que las cosas no son como aparentan.
Bien, todos tenemos amor, quizá no de la misma manera, sin embargo lo tenemos por parte de nuestra familia, amigos, personas especiales, etc., pero no es eso lo que te hace cambiar del todo, sino lo que ves más allá de las apariencias.
Dicen que el amor es ciego y científicamente hablando es posible esa teoría, aunque una vez que dejas de serlo te das cuenta de la verdad, porque cuando te empeñas en ver algo lo consigues, a pesar de ser sólo apariencias que los demás no logran captar… En fin, no hay más que decir, al final las personas sólo ven lo que quieren.

Siendo honesta, hace un año pude haber escrito algo más interesante que esto, vivía entre una utopía, tal vez me dejaba guiar un poco por los estereotipos, lo cual me hacía escribir mucho mejor que lo que ahora estás leyendo.
Y hablando de eso, no sé quién me está leyendo en este momento, a través de la pantalla me gustaría transmitirte sentimientos, emociones, decirte lo que tanto quieres escuchar o leer, pero en lugar de eso, has estado leyendo un par de entradas hablando del amor, otras de desamor, nada fuera de lo común, incluso no interesantes, pero últimamente mi vida se ha transformado en eso, en historias inconclusas, en historias de amor, de hadas, en sueños que terminan; en momentos que quisiera que jamás hubiera vivido.
Pero así es la vida, no podemos elegirla, es como una ruleta, nunca sabemos cuándo va a parar, pero sí que da mil vueltas.

Cómo me gustaría haber dicho tantas cosas en su momento, no arrepentirme o quedarme callada.
Ahora es tarde, el hubiera existe, sin embargo está fuera de contexto, ya no puedo sacar de mi vida lo que viví, pero sí puedo cambiar de algún modo el final, no dejando las cosas inconclusas, como acostumbro hacerlo, esta vez ya no huir.

Aún soy joven, me queda toda mucho por aprender, por cambiar, por ayudar y hacer lo que quiero y no lo que los demás.
Y estoy segura de que tú también estás a tiempo.
A tiempo de cambiar lo que no te gusta de ti, aprender más, hacer lo que tú quieres sin importar el resto, claro, cuidando no herir, pero no dejarte pisotear.
Recuerda que Mahatma Gandhi decía “Vive como si fueras a morir mañana… Aprende como si fueras a vivir para siempre”.

Estoy segura que te estás esforzando y si por ahora no estás pasando por un buen momento, quiero que sepas que todo es pasajero, si tiene solución no te preocupes y si no la tiene, ¿para qué te preocupas?
Deja que todo fluya, no te cruces de brazos al ver cómo la marea se lleva todo, sé el mejor nadador, pierde el miedo, enfréntate al mar, sé la mejor versión de ti.

Y perdón por hacerte leer malos textos, tengo una corta edad, aún estoy aprendiendo de la vida y de la buena redacción.

-Saraí Salame. 

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