Adicta a Ti.

No sé en qué momento me volví tan dependiente de ti, cuándo comencé a depender de tus “Buenos Días” y “Buenas Noches”, en qué momento la necesidad de contarte las cosas se hacía más y más fuerte, y cuando te ausentabas aunque sea media hora ya te extrañaba.

Odio la dependencia, ¿sabes? Cuando la otra persona no está sientes que te hundes, te pones tan triste que no quieres hablar con nadie, y si lo haces sólo hablas de esa persona. Te preocupas demasiado por el “¿qué estará haciendo?, ¿si le pasó algo?, ¿si estará con alguien más?” Si tan sólo te extrañará de la misma manera…

Es sensación que no me gusta para nada, pero cariño, ya me enamoré de ti, esto está pasando y espero que no me rompas como un cristal y me dejes a la deriva.

Cariño, esto es serio, me he enamorado.

Ahora me he vuelto dependiente de tus palabras, del veneno de tus labios, del tacto de tus manos y más que dependiente, me he vuelto adicta.

Adicta a ti.

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